20 oct. 2013

Consumiéndose.


Consumiéndose.





Siguió tosiendo, no podía parar. Andrea le preguntaba cosas a las que había dejado de responder. Sintió que se le nublaba la vista y que le faltaba el aliento. Las piernas empezaron a fallarle y se desplomó hacia atrás. Por suerte, Andrea pudo sujetarla a tiempo y no cayó al suelo.

Lo último que vio antes de perder el sentido, fueron todos aquellos edificios consumiéndose por las llamas.



Fragmento capítulo 8: Cinco años de su vida envueltos en llamas.
Cristal, la guerrera esmeralda.

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